Aves precursoras

Aves precursoras (As carrachentas)

        Artigo de opinión da escritora MILAGROS FRÍAS:

           http://www.lenguadetrapo.com/00119-NB-ficha.htm  (Heraldo de Vivero (07/11/08)

        El 14 de noviembre. a las 8 de la tarde, en la Casa de Galicia de Madrid, Fina Roca, presentará el libro As Carrachentas. Encontrar bajo un título tan específico un texo que sobrevuela la particularidad y las anécdotas, sin prescindir ni de la primera ni de la segunda es una grata sorpresa. La lectura resulta placentera y aspira a ser crónica de costumbres. documento sociológico, con mucho de antropológico, porque conecta con las raíces comunes que toda manifestación cultural que se precie tiene en ritos, crencias, festividades y modos de vida ancestrales que evolucionaron con el hombre o viceversa.

Estas bañistas tardías, como queda claro a lo largo del libro, surgieron en el siglo XIX y llegaron hasta finales del XX. Se trataba de aldeanas que al finalizar la tmporada de baños, digamos que oficial, aparecían en la costa en la primera quincena de septiembre. Venían en grupos de las aldeas cargadas hasta arriba de utensilios y alimentos y se alojaban en habitaciones alquiladas a precio muy económico. Tomaban los baños en número impar para combatir enfermedades, pasar un buen invierno y aprovechar el ocio para descansar de las duras tareas que realizaban durante todo el año. LLegaban con sus devociones y supersticiones, con sus rituales y creencias y se acoplaban a la vida costera msntrniéndose en una especie de apertheid -no tan riguroso como el de Sudáfrica- pero que estaba claramente delemitado.

Se agradece a la autora que en estos tiempos de globalización y progreso a toda pastilla, en la era de  de los blogs y del universo Google que se detenga para mostranos el país de hace solo unas décadas, un país en blanco y negro como la mayoría de las fotos contenidas en el libro, hasta llegar al color de las instantáneas finales, que ilustran la época  más reciente, la modernidad, la liberalización como muestra una de las carrachentas en la playa de Riazor. Es una carrachenta nueva ola, lozana y pizpireta, que ya posa risueña sin la vestimenta que la caracterizaba, sin el pañuelo en la cabeza, en toples, que es toda una síntesis del gran salto social que hemos dado en un abrir y cerrar de ojos. De la Galicia de corredoiras y trasgos, que inmortalizaron ilustres escritores autóctonos, a otra de autovías, investigación y casi, casi de tren de alta velocidad. En la edición cuidadosamente anotada, la autora, ha puesto especial interés en aclarar los contenidos y ofrecer una imagen totalizadora del fenómeno  que elude la postal y logra el documento.También se ha esmerado en recoger testimonios orales, canciones y coplas populares a la que tan aficionados eran nuestros mayores. Afición que se va perdiendo aunque en Viveiro, soy testigo, se siga arpovechando cuanta ocasión se presenta para cantar a coro lo que haga falta.

la autora además de profesora de literatura es por derecho propio y carta cabal la simbiosis de la modernidad y la tradición sin que por ello se desmelene lo más mínimo. Se la ve orgullosa  de venir de donde viene, y hace bien, porque sólo los que no olvidan el origen están en disposición de mostrar y facilita el relevo a los que vienen detrás, a nuestros sucesores, a los habitantes del presente y del futuro que tomarán el testigo de manos de los que le precedieron y lo tomarán preservando la riqueza cultural que reciban para que brille generación a generación como una llama viva. Y lo importante aquellas carrachentas que llegaban cada final de verano fieles a su cita como aves migratorias eran en verdad -y como dice la canción- aves precursoras del cambio que se avecinaba para la mujer, como si no se explica que unas sencillas campesinas en uso de su libertad pudieran venirse sin marido de vacaciones

Mis felicitaciones a la autora, mi enhorabuena a la Editorial – A.C. Estabañón- por esta puesta de tiros largos y recomendarles que disfruten del libro. Está escrito con gracia, y desparpajo y es a la vez científico. Una muestra desenfadad y jovial de esta Galicia poliédrica que se solaza con las tradiciones sin dejar de progresar.

Los que estén en Madrid vayan a la presentación que donde haya un viveirés, está en Viveiro. Castelao lo decía de Galicia pero para el caso tanto da, que es lo mismo. Milagros Frías.  

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